Abanico de Seda "Baile Flamenco". 27 cm
Abanico de seda natural pintado a mano. Tamaño grande, 27 cm
Apasionado, elegante y profundamente andaluz, este abanico de seda de 27 cm (tamaño grande) es una auténtica celebración del arte flamenco, una composición llena de movimiento, feminidad y emoción.
La obra se desarrolla sobre una armoniosa combinación de blancos y rojos, colores que evocan la fuerza, la pasión y la belleza de una tradición universal. En el extremo derecho del abanico aparece la silueta de una bailaora flamenca, vestida con un intenso traje rojo y capturada en pleno baile. En una de sus manos sostiene un abanico del mismo color, completando una escena llena de gracia y carácter.
Alrededor de la figura se despliega una delicada composición de espirales y rosas rojas que evocan los volantes del traje flamenco. Las formas parecen cobrar vida sobre la seda, creando una sensación de movimiento continuo que recuerda el giro de la danza y el vuelo de los tejidos durante una actuación.
En la parte izquierda del abanico, las espirales se hacen más amplias y dinámicas, transformándose en ondas que sugieren el movimiento del vestido mientras acompaña cada paso y cada giro de la bailaora. Esta transición aporta profundidad y equilibrio a la composición, envolviendo toda la pieza en una atmósfera de ritmo y elegancia.
Pintado completamente a mano sobre seda y montado artesanalmente en madera de kotibé pulida, este abanico es una pieza única donde la tradición andaluza se expresa a través del color, la forma y el movimiento.
Características:
- Tamaño: 27 cm (grande).
- Seda pintada a mano.
- Diseño inspirado en el baile flamenco.
- Silueta de bailaora con vestido y abanico rojos.
- Composición de espirales y rosas que evocan los volantes del traje.
- Efecto visual de movimiento y danza.
- Colores predominantes: rojo y blanco.
- Montado artesanalmente en madera de kotibé pulida.
- Pieza única de elaboración artesanal.
Un abanico que captura el alma del flamenco: la fuerza de la mujer andaluza, la pasión del baile y la belleza de los volantes que giran al compás de la música.